jueves, 14 de abril de 2016

Vida y sentido

Y la vida brota siempre. Entre las rendijas que olvida el grisáceo sinsentido. Armonía, contraste, luz y perfección frente a la dureza urbanita. Humildad ofrecida y desnuda, soñando una esperanza.


Hoy puede ser un gran día para disfrutar de la belleza que nos envuelve. Para sumergirnos en el placer de nuestros sentidos. Todos ellos nos recuerdan sutilmente que estamos vivos. ¿Se puede pedir más?



El tiempo detiene la savia y el tronco se desnuda sin miedo. Sabe que su lecho de vida siempre le espera. Sereno, fiel. Dejando su fuerza, abandonado, entregado al ser y repleto de paz.


Tal vez esta gélida blancura esconda las últimas lágrimas del invierno. Empapando el humus del bosque, suplicando la nueva primavera que llama a la puerta desde el cielo.

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