domingo, 14 de septiembre de 2014

Camino

Un paso cada día,
una huella en el tiempo de mi ser.
Una marca en el sendero
que me conduce sin ayuda
más allá de lo que espero.

Sobre el camino sigo
sin descanso, sin medida ando.
Moviendo las piernas
besando las piedras
exprimiendo la vida.

Enhiesto, erguido voy
en la ciudad, pino en el campo soy.
Lugar donde duermen  
hierbas verdes y flores
al canto del agua cristalina.

Vereda en los sueños
donde vuelan colores infantiles.
Aceras adoquinadas
protegiendo atropellos
conduciendo paseos.

Camino despacio,
sintiendo el calor del negro asfalto.
Acariciando la tierra ocre
las suelas de mis calzas
viejas amigas, amadas.

Andando vivo
entre lazos de ternura y mimo.
Confiado en la bondad del aire,
en la luz del día,
y el canto de peregrino.

Rafa Roldán


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