miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Miedo?

¿Tienes miedo a decir lo que piensas? Porque…
¿Puede caer mal en los demás? El problema no lo tienes tú. ¿Tiene consecuencias para tu vida? Tú eres el responsable. ¿Estás convencido de que puede ser de gran ayuda? ¿A qué esperas? ¿Dudas que sea beneficioso para alguien? Guarda silencio. ¿Hay una pizca de maldad en tus palabras? Ten cuidado con el veneno del mal que puedas tragar. ¿Necesitas pedir perdón? No dilates el tiempo para hacerlo. ¿Descubres un éxito de los demás? Corre a felicitarle. ¿Conoces el fracaso de un proyecto iniciado por una persona? Admírala por haberlo intentado. Abre las puertas a los demás, sonríe sencillamente, aprende a escuchar con todos los sentidos de cuerpo. Al menos tú aprenderás y ello te hará más feliz.
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