lunes, 18 de agosto de 2014

El retrato

Los regalos siempre son bienvenidos. ¡A quién no le gusta que le hagan un regalo inesperado! A los alumnos también les agrada sentirse obsequiados. Para un profesor que tenga más de veinte alumnos y quiera hacerles un regalo a cada uno, como no le eche imaginación y se dedique a comprar un pequeño detalle, le puede suponer un gasto económico, para empezar y un rompedero de cabeza si quiere acertar con una mínima elegancia. Por eso es extraño que esta situación sea “normal” en una clase. Hacer un retrato a los alumnos puede ser un regalo estupendo. Se trata de observar a cada estudiante durante un tiempo y después de conocerle un poquito, se escriben una serie de características personales. Las mejores cualidades, algún defectillo que puede mejorar, los deseos del profesor para que todo le vaya bien en la vida y mucho cariño en todas y cada una de las apreciaciones. Se redacta un folio de manera personalizada, con alguna ilustración. Si se puede se inserta la foto del interesado y se hace la entrega de este regalo el día de la fiesta del colegio o ese día especial que se ha escogido como apropiado para hacerlo. Siempre con la generosidad de ser gratuito. A continuación inserto una parte de un retrato realizado a un alumno a modo de ejemplo: “Estimado Fernando. (Fernando es el nombre ficticio de uno de mis alumnos). ¡Cuántas llamadas de atención! Los dos sabemos que te resulta muy difícil estar concentrado en algo. Y no es porque no lo intentes pero tu interior reacciona así. La escuela te supera. Hay una especie de fuerza que te empuja a ser alguien que tú mismo no quieres. Fuera del centro escolar, todo es diferente. Te muestras más maduro y te sientes mejor. Sé que tienes buenas intenciones en casi todo. Luego llega el cansancio y hace que muchas cosas se derrumben sin quererlo. Te gusta bromear, alegrar a la gente con tu compañía, hacerte amigo de todos los que puedes y eso es muy bueno. Algunos acontecimientos te superan y crees que te va a pasar algo grande que tú no puedes dominar. Lo pasas mal. Después compruebas que todo vuelve a su sitio y te sientes más tranquilo. Sé que eres una buena persona y tendrás muchos amigos si eres capaz de dominar tus impulsos un poquito más. Te deseo lo mejor en tu futuro y espero que apliques en tu vida personal alguna de las pequeñas cosas que he intentado compartir desde que te conozco. Un fuerte abrazo y mucha suerte Tu profe”
"Recetas de aula"
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